lunes, 28 de abril de 2014

Eras...fuiste.

Nunca pensó que sería capaz de dejarte de hablar así sin más. Nunca se vio con las fuerzas o el valor puesto que siempre que discutíais era ella la que se hacía pequeña, era ella la que se acercaba a hablarte, a preguntarte qué te pasaba y a decirte que os dejaseis de tonterías y aparcaseis las cosas malas para poder ser felices toda la vida. Hoy en día, ella no se arrepiente de haber ido tantas veces a buscarte, pero sí que le ha servido para aprender. Aprender a no luchar tanto por las cosas, “porque si algo o alguien es para ti, lo va a ser sin necesidad de tener que esforzarte tanto”. Se ha dado cuenta daba la vida por ti y ti no dabas ni un mísero céntimo. Y se ha dado cuenta también de que, a lo mejor no la quisiste tanto como tú mismo pensabas, porque si la hubieras querido tanto como decías y pensabas, hubieras luchado por ella, y no te hubieras aferrado a la primera persona que conocieras. Quizás ahora tú estés dándote cuenta de que ella ya no es la que era, no se acerca, no te busca ni te habla… pero es que después de todo ella tenía que salir de todo aquello… y tenía que salir por ti y por ella misma… puesto que así lo decidiste. Sin embargo a ella le queda decirte algo sin ningún rencor, y es que si eres feliz, se alegra de verás. Que si tu vida ahora es como tú mismo habías pedido tantas veces a gritos que fuera antes, se alegra aún más. Y que si ahora tienes todo aquello que realmente te hace sentir el hombre más afortunado del mundo, no sabes cuánto de feliz se siente por ti... pero una cosa quiere que te quede clara… nunca en la puta vida, te van a querer tanto, ni como ella te quiso. Puede que sientas que van detrás de ti como a ti te gusta, y puede que sientas que te tienen cariño, pero como ella ha sentido las cosas por ti, creo que nadie las sentirá nunca. Era mucho más que amor lo suyo… Ahora ya no. Ahora ya te ha odiado mucho como para sentir si quiera que te quiere. Pero sabe que antes, a pesar de todas las putadas que le hacías, te quería por encima de cualquier pero, y sobretodo, nunca llegó a sentir que te odiaba ni a sentir asco o rabia mirándote, porque a pesar de mucho de lo que le hiciste, te seguía queriendo como a nadie, pero ya no. Considera que ya habéis sobrepasado toda línea que no hay que sobrepasar cuando se le quiere a alguien, y es odiarse con tanta fuerza y tanto coraje como lo hacéis vosotros. Gracias.